¿Os habéis fijado que la mayoría de los niños de 0 a 3 años, prefieren andar descalzos que con los zapatos puestos?. Aunque pueda parecer un capricho por su parte, la naturaleza es sabia, ¿Por qué la mayoría prefieren ir sin zapatos? Caminar descalzos favorece el desarrollo intelectual y emocional de los más pequeños.

Caminar descalzos favorece el desarrollo intelectual de los niños entre 0 y 3 años

En nuestra Escuela Infantil en Fuenlabrada, nuestros alumnos de 1 a 3 añitos andan descalzos por la clase. “¿Pero y en invierno?”. Nuestras clases están equipadas con suelo con hilo radiante, para que en invierno los niños puedan seguir caminando por el aula descalzos, calentitos y felices.

En nuestra Escuela Infantil , caminamos con los pies descalzos.

pies descalzos escuela infantil

Foto de nuestra clase de 1 año

El estudio titulado “Podología preventiva: niños descalzos igual a niños más inteligentes“, elaborado por Isabel Gentil García, Profesora de la Escuela Universitaria de Enfermería, Fisioterapia y Podología de la Universidad Complutense de Madrid, ofrece argumentos científicos que justifcan la necesidad de dejar descalzos los pies de los bebés no andantes, a través de un enfoque interdisciplinar.

El estudio además se basa en las etapas de Piaget de desarrollo de la inteligencia, centrándose en la primera, en la etapa sensomotriz (desde el nacimiento a los dos años), cuando son importantes la manipulación, el movimiento y aprender a organizar de forma hábil la información sensorial. Se adquiere la primera noción del yo, del espacio, del tiempo y la idea de causalidad. Puedes leer más sobre este estudio aquí.

Según Noelia Chaqués, podóloga del Hospital Vithas Nisa Virgen del Consuelo, favorece la maduración del sistema nervioso y por tanto el desarrollo cerebral

Tal como explica Chaqués, «los niños a edad temprana tienen la sensibilidad del pie más desarrollada, y es aconsejable dejarlos andar descalzos para que experimenten y desarrollen la sensibilidad al tacto y temperatura en diferentes superficies». Ir descalzos activa todos los sentidos y origina que los más pequeños analicen el entorno en el que se mueven, lo evalúen y se adapten a él.

Andar descalzo es lo más saludable y natural para el pie.

«El hecho de andar descalzos, -resalta Chaqués-, ayuda en el desarrollo muscular del pie y a formar el arco plantar, por lo que tienen pies más fortalecidos». «Además, —puntualiza—, se fortalecen las articulaciones y músculos del pie lo que origina una mejor postura y equilibrio de los niños, evitando lesiones y además facilita la circulación sanguínea».

«La información táctil y perceptiva que reciben a través de sus pies favorece la maduración de sus habilidades motoras»
Noelia Chaqués , Podóloga del Hospital Vithas Nisa Virgen del Consuelo.

Beneficios de los Pies Descalzos en los Niños entre 0 y 3 años

Evita Malformaciones

Muchas de las malas formaciones en los pies es debido al uso de zapatos en la etapa del desarrollo del pie. Un zapato incomodo o inadecuado para un niño, es un pasaporte para alguna mala formación, ya que el pie tiende a amoldarse al zapato

Ayuda al Desarrollo Neurológico

Según el estudio “Podología preventiva: niños descalzos igual a niños más inteligentes“, de Isabel Gentil García, profesora de la Universidad Complutense de Madrid. Los bebés descalzos aceleran la maduración de las habilidades motoras, además de la coordinación visual y manual. Los pies representan una vía que informa al bebé sobre su mundo exterior.

Arco Plantar

El permanecer descalzo le favorece la formación del arco plantar. Hasta los tres años, los niños suelen tener los pies planos y andar descalzos es un ejercicio ideal para evitarlo, porque ayuda a los huesos de la planta a ir adquiriendo una forma arqueada. Además, les ayuda a hacerse una idea más acertada de cómo es su cuerpo.

Evita Enfermedades

El permanecer descalzos –al menos la mayoría del tiempo- evitará bacterias y sudoración, por lo cual aleja hongos, callitos innecesarios y mal olor en los pies. Los pies de los niños están cubiertos por una gruesa capa de grasa; de ahí su aspecto gordito que a todo mundo enamora.