El lunes 18 de junio de 2018, celebramos el acto de graduación de los alumnos de 3º de Educación Infantil. Fue un día muy emotivo tanto para alumnos, como para padres y su profesora Leticia, que ha sido tutora de estos mismos alumnos durante 4 años, desde que tan solo tenían 2.

Os dejamos un pequeño vídeo resumen de la graduación, así como el discurso que dedicó la profesora a sus alumnos, “Los leones”, con el que más de uno, derramó una lagrimita.

¡¡Nos vemos en Educación Primaria Leones!!

 

DISCURSO DE SU TUTORA LETICIA

No sé cómo resumir el tiempo que hemos compartido…

Os he enseñado a sumar, a leer sin silabear, o a preguntar y responder en inglés. Pero antes de eso a muchos os he cambiado pañales, hecho coletas o abrochado la cremallera de vuestros abrigos. Por encima de todo esto espero que hayáis aprendido a ver las matemáticas en las cosas del día a día, a querer saber qué historias esconden los libros con emoción, a daros cuenta de que la comunicación -en el idioma que sea- es la base de los mejores aprendizajes, y a ser autónomos.

Este curso en concreto también he contado con la colaboración especial del Hada del Bosque de los Cuentos para reconocer y usar los valores que os ha ido regalando en sus cartas… Ese personaje que, discreta desde nuestra biblioteca, de forma anónima y silenciosa, os ha ido entregando individualmente palabras que hoy recojo yo aquí, deseando que llevéis con vosotros, todos vosotros, a lo largo de vuestra vida: empatía, amigos, sonrisas, juegos, diálogo, escritura, carreras, equipo, colaboración, participación, observación, valor, honestidad, esfuerzo, humor, confianza, y solidaridad. Y por supuesto mucho amor por la lectura. Mis niños, nunca dejéis de creer, la ilusión y la creatividad os ayudarán a llegar lejos.

Espero haberos aportado algo a una forma positiva de ver el mundo, a tener en cuenta al otro y a dar lo mejor de cada uno. Así lo he visto en situaciones como las preciosas palabras que os habéis dicho en los cumpleaños: “me gusta ver que te esfuerzas”, “enhorabuena: veo que cada día acabas mejor tu tarea”, “se nota que te esfuerzas por tener ordenado tu casillero”, “eres un gran lector”, “gracias por ser mi amigo”, “me gusta cuando compartes”, “me encanta cuando de repente eres un campeón”, “felicidades porque trabajas muy bien”, “me gusta cuando juegas conmigo”, “estoy contenta porque eres mi mejor amiga”,…

A veces parecíais no querer ponérmelo fácil que, alguna con solo 2 años amenazaba con hablar con mamá porque no se me entendía nada… Eran vuestras primeras clases en inglés. Y aun así se me han hecho cortos estos: 1,2,3,4 años de compartir momentos de aula y de sinceridad personal, como: cuántas multas de tráfico tiene mamá, los dientes que se le han caído al abuelo o el pedito apestoso que se tiró papá en el coche…

Gracias. Gracias mi Leones por cada momento compartido. Por cada mañana que me habéis alegrado al abrir la puerta del aula con vuestras sonrisas preciosas, haciéndome olvidar las cosas difíciles de los adultos… Porque los profes también se

mudan de casa, o se les rompe el ordenador a menos de una semana de proyectar los vídeos de la graduación. Gracias por haceros partícipes de mis aportaciones en las asambleas, que nadie ha estado tan pendiente de preguntarme por mis fines de semana con mi sobrina, si había encontrado rápido la estantería del Ikea o de mi búsqueda de las llaves perdidas como vosotros. Y no. No las he encontrado.

Los profes también se ponen malitos, pero nunca nadie antes me había bajado la fiebre con 3 vasos de agua llenos hasta arriba preparados sobre mi mesa y una tira de papel higiénico en la frente chorreándome sobre las gafas. Hasta constiparme ha sido una suerte estando junto a vosotros.

Sé que os acordareis de mí cuando vaya a empezar el curso; solo por la intriga de lo que os espera, pero también sé que prontito olvidareis esta etapa que atrás quedará para aprender felices todo lo que Primaria os va a enseñar.

Yo por mi parte acepto que alguna vez acudiréis a mí emocionados por algún acontecimiento de mayores, o al principio echando de menos algunos de nuestros ratitos juntos, y ya me he hecho a la idea de que con el paso del tiempo y vuestras “cosas de mayores” a veces incluso olvidéis saludarme cuando nos crucemos por la calle (en una mezcla de vergüenza preadolescente y años de distancia). Pero este grupo ha quedado tatuado en mi alma y sonreiré en mi interior viéndoos crecer al otro lado del patio o bajo vuestros pasillos.

La valla del patio que nos separa, las puertas de entrada distanciadas… son solo espacio. Lo importante para mí es que os llevaré en el corazón a través del tiempo.

Para vosotros cada vuelta al cole ha sido una mezcla de ilusión y sueño, de intriga y alguna lagrimilla. Y el curso que viene será igual: hormiguillas en el estómago, pájaros en la cabeza… Pero os aseguro que todo va a ir bien.

No tengáis ningún miedo. Yo también he aprendido de vosotros. Y mi mejor consejo para vuestro nuevo reto son las palabras que dijo alguien muy sabiamente en esta clase hace unos meses: “Cuanto más te esfuerzas, mejor te sale. Y cuanto mejor te sale, más te gusta”.

Como veis, los profes también lloran. Pero estas lágrimas hoy son de felicidad por haberos visto crecer tan rápido y de alegría por haber podido acompañaros en vuestros aprendizajes.

Os adoro, mis leones.