El colegio Khalil Gibran lleva más de quince años defendiendo que las tareas escolares para casa, tal y como se conciben normalmente, lejos de ser útiles suelen ser perjudiciales para el aprendizaje de los chicos.

Ayer en la Asamblea de Madrid se aprobó una proposición de Ley para limitar el tiempo de para hacer deberes en casa, la CEAPA plantea boicotear las tareas escolares durante el mes de noviembre y el Consejo Escolar está convocado para analizar en profundidad la utilidad de esta obligación de alumnos y padres. La sociedad en su conjunto, por fin, está tomando cartas en el asunto.

Hay que quitarse el miedo

Desde la experiencia concreta de este centro se puede anunciar que no hacer deberes en casa no solo no ha bajado el rendimiento de los alumnos sino que además, viendo las pruebas de nivel que anualmente ha hecho la C. de Madrid, los alumnos del centro siempre han obtenido resultados por encima de la media.

Por otro lado llama la atención que aún se plantee el problema en términos de por qué no tienen que hacer deberes, en vez de plantearse que los alumnos tienen actividades importantes que realizar en ese tiempo. Los deberes impiden la labor formadora de las familias. Padres e hijos necesitan compartir la preparación de la merienda o la cena, ver películas y documentales juntos, disfrutar en compañía de juegos tradicionales o electrónicos, contarse unos a otros las experiencias del día, tiempo para exponerse los problemas y buscar juntos soluciones, para leer por el placer de leer e investigar en internet lo que les interesa.

Tener tiempo de paz con los hijos es conocerlos, saber sus inquietudes, anticiparse a sus problemas, proponerles ideas y crear confianza; todo eso también es educar y formar. Tareas tan importantes que no deben delegarse exclusivamente al colegio.

 

Juan Carlos García

Profesor del Colegio Khalil Gibran

Para conocer algunas de las razones del centro para no enviar deberes, hacer click aquí.