¿Qué es la escucha empática?

Consiste en sintonizar con los sentimientos del interlocutor, en ponerse en lugar de la persona que tiene algo que decir.  Debemos escuchar con atención el contenido emocional de los mensajes que nos quieren transmitir. Se trata de comprender también actitudes, gestos, más allá de simples palabras. Este tipo de escucha consideramos que es esencial para tener una buena comunicación con los más pequeños, pues muchas veces debido a su inmadurez, no son capaces todavía de expresar sus sentimientos. 

¿Por qué utilizarla?

Escuchar con empatía consigue que sintonicemos con cómo se sienten los niños. La conexión entre el adulto y el niño es profunda. La idea es que el niño sienta que le entiendemos, aunque no apruebemos su actitud o reacción ante una situación. De esta manera se siente cerca de ti, ve que le has entendido y así tenemos más capacidad para guiarlos y que nos escuchen.

Cuando los niños sienten calidez, comprensión y amor, los sentimientos negativos comienzan a disminuir, y cuando esto ocurre, están más abiertos a tus consejos.

 

escucha-empatica¿Cómo utilizarla?

Para una correcta comunicación empática, no solamente es necesaria la escucha. La respuesta empática es esencial para que la comunicación se produzca. Muchas veces, no escuchamos atentamente al otro y tenemos contestaciones rápidas. Por ejemplo: cuando alguien nos dice “qué cansado estoy”, le respondemos de manera no empática contestando: “yo también” o “yo estoy más cansado”. Una manera empática de responder a los niños y empatizar con ellos, sería: ¿Por qué estás tan cansado? o ¡Seguro que has tenido un día complicado, cuéntamelo”:

¿Para qué sirve?

Tiene múltiples beneficios que los padres practiquen una comunicación empática con sus hijos, pues los niños prestan mucha más atención a los consejos que sus progenitores les dan y aprenden a utilizar la empatía cuando se comunican con el resto, identifican y manejan sus propios sentimientos y entienden los sentimientos de los demás. Es una aprendizaje para toda la vida.