Los alumnos de la clase de 1 año (Pitufos) están trabajando el centro de interés del sentido auditivo, por ello, su educadora Marta, ha preparado una clase para experimentar con los distintos sonidos y su producción.

Que un niño llegue a ser consciente de los sonidos que le rodean y posteriormente llegue a disfrutar con ellos, depende de las experiencias y de la preparación auditiva que el niño haya recibido antes de nacer y durante su desarrollo.

¿Cómo hemos trabajado?

Nuestro método de trabajo en Educación Infantil, se basa en la experimentación y manipulación, estimulamos su curiosidad innata por querer aprender, y por explorar su mundo. Dejamos que nuestros alumnos manipulen con los objetos que les rodean, para que sean ellos mismos los que investiguen lo que sucede en su entorno, y así poder entender su realidad.
También es necesario incluir el razonamiento, el lenguaje, las emociones y la interacción con otros en este proceso. Al unir todos estos IMG_1765campos, el alumnado elabora su propio aprendizaje por medio de un proceso constructivo en donde este no acumula conocimientos, sino que, crea una red donde la nueva información se va organizando en relación con lo que ya es conocido.
Este tipo de aprendizaje, lo alcanzamos a través de experiencias reales que ofrecemos a nuestros alumnos para que puedan recibir información significativa de lo que está observando y manipulando, y así, en esos momentos de disfrute, el profesor, formula preguntas durante el desarrollo de la actividad que más adelante se convertirán en hipótesis. El alumno se servirá de la experimentación para así dar respuesta a las hipótesis planteadas.

 

IMG_1806Desarrollo de la actividad

Primero dejamos a nuestros alumnos experimentar por ellos mismos con cubos de metal y cucharas de metal. Al principio no se les ocurrió golpear, hacían como si estuviesen comiendo algo imaginario de dentro de los cubos. Posteriormente, uno de los alumnos descubrió, que golpeando, emitía un sonido y que con ello disfrutaba, y el resto de alumnos empezaron a imitarlo. ¡Toda una orquesta!

Luego vimos que golpeando la cuchara por encima del cubo, teníamos un sonido diferente a si golpeábamos la cuchara por el lateral del cubo. Además, Marta sacó cucharas de madera y pudimos ver cómo tocando con cucharas de madera, se produce un sonido diferente a si golpeamos con cucharas de metal.

Luego tocamos fuerte, luego tocamos flojito, trabajando así la intensidad de los sonidos. Trabajamos también el silencio y la diferencia con el ruido.

La música es expresión y comunicación, cuanto mayor sea el desarrollo auditivo de una persona, mejores serán sus habilidades comunicativas y receptivas.

Después de jugar con estos sonidos un buen rato, Marta sacó una paellera, ollas y sartenes, y vimos cómo cada material suena distinto dependiendo de con lo que le golpeemos y dónde lo hagamos. Golpeamos los materiales también con las manos, y vimos que el sonido que se produce, es diferente.

Luego pusimos diferentes tipos de música. Primero música rockera, nuestros alumnos empezaron a tocar los materiales muy fuerte y con rapidez. Posteriormente pusimos música clásica y empezaron a tocar bajito y despacito.

Pudimos observar el gusto de nuestros alumnos por el ritmo y la percusión, por la manipulación, experimentación, la observación y su consecuente aprendizaje a través de instrumentos cotidianos del día a día. ¡Una clase de lo más divertida!